-El amor es irrompible, a prueba de llamas, inoxidable e imperecedero, solo tiene un punto débil, las lágrimas lo disuelven.
Algo así debió de pensar ella cuando decidió acabar con todo. Me costó asimilarlo, pero en cierto modo, tenía sentido. Lloró mucho y sufrió de una forma exagerada, a pesar de que mi amor por ella era lo más grande que sentí jamás. Le mentí, pero así tenía que ser. Si hubiera sabido la verdad, no habría sucedido lo que sucedió, no me habría aceptado y no hubiera sido participe de una historia que marcará mi vida. Fui egoísta sí, pero lo hice por amor. Y si todo lo que sentí por ella se ha disuelto por mi culpa, pido perdón. Pero ni la más ligera parte de ese amor ha sido una pérdida de tiempo. Amarla me hizo enormemente feliz.